Hay varios factores que pueden influir en el tiempo que se tarda en desembarcar, como el tamaño del buque, el número de pasajeros y vehículos a bordo y la época del año en que viajas.
Desembarcar suele llevar entre 15 y 45 minutos, pero no hay garantías. También debes prever más tiempo para salir del puerto, sobre todo en travesías internacionales y temporada alta. Si reservas un viaje de conexión, asegúrate de disponer de tiempo suficiente.